Marchas 22M: Cuando la moral se nos vino arriba

Admiración y respeto por el esfuerzo humano de aquellas personas que desde hace muchos días se dispusieron a marchar a pie en seis columnas hasta llegar a la capital del estado. Felicitaciones a quienes pudieron salir el sábado y ánimos a aquellas y aquellos que sin poder salir quisieron llegar a una de las marchas más multitudinarias realizadas en la existencia de esta democracia.

CGT ha participado con el corazón inundado de esperanza y desplegando un gran esfuerzo que se ha visualizado en las calles de Madrid. Pero también lo ha demostrado en la disponibilidad para llegar a un consenso con los diferentes colectivos,siempre con el ánimo de darle voz a quienes están sufriendo toda la virulencia de las políticas capitalistas dela troika y sus siervos.

Para quienes no pudieron acudir a las marchas hay que explicar que el entusiasmo que se desprende de estas líneas no es cosecha de la alucinación, sino de la realidad que compuso la numerosa participación y la puesta en escena con la que la CGT salió en manifestación.

La organización había decidido que la CGT partiría desde la plaza de Legazpi hacia el paseo de las Delicias, hasta llegar a la glorieta de Atocha. Bien, desde las 15,00 horas dicha plaza estaba literalmente tomada por las banderas y la gente de la CGT, en un ambiente entusiasta y muy reivindicativo. La manifestación era tan numerosa que tardamos más de una hora de lo previsto en partir, para que el paseo de las Delicias, quedara cubierto por pancartas y banderas al grito de las consignas de la CGT. Cuando llegamos a Atocha eran las 18,00 horas y tuvo que pasar todavía mucho tiempo para poder partir de nuevo hacia el paseo del Prado.

Todo sucedía con normalidad hasta llegar a dicho paseo donde se empieza a apreciar un despliegue policial formado por filas indias de policías con sus lecheras antidisturbios. También se apreciaban su estratégica colocación en las calles colindantes. Pero las cargas policiales se produjeron a partir de las 20h20 antes de que se diera por finalizada la marcha. La policía entró en Colón disparando balas de goma, en un entorno masificado de gente de diversa edad y diferentes insignias, al parecer, porque alguien había lanzado un bote de refresco. Y a partir de ahí se desencadenó las escenas violentas que hemos visto en televisión, para sorpresa de la CGT y la inmensa mayoría de participantes. Las imágenes de los “radicales” o “infiltrados” han salido en todos los medios porque eso es lo más “importante” de cuanto acaeció ese día. Ya tienen la justificación oficial para echar por tierra todo el esfuerzo.

La multitudinaria presencia de la CGT no ha sido visualizada por la mayoría de los medios televisivos, ni de papel, ni cualquier otro. Solo en el Confidencial.com, han tenido la franqueza de admitir la masiva presencia de la CGT y dice textualmente: “La Marcha de la Dignidad ha tenido espacio y lemas para todos, aunque las banderas republicanas y de la CGT han llegado a predominar sobre el resto”.

Hoy el gobierno derechista de este país, está mucho más preocupado que ayer, porque ha visto que ha empezado una lucha en la calle que no va a poder controlar ni callar. Que lo sucedido, ha sido un referente que marcará un antes y un después y que sus muchos aliados mediáticos, no podrán invalidar con sus aportaciones ridículas de cifras, ni con sus infantiles definiciones periodísticas, la demanda de justicia social y la petición de la dimisión de este gobierno, porque, SI SE PUEDE.

Secretaría de Comunicación CGT-PV y Murcia