Frente a la ofensiva reaccionaria, organización y acción feminista
Este 28 de septiembre volvemos a las calles para defender el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y
nuestras vidas.
Hace 50 años, los feminismos ya se organizaban y salían a las calles para exigir libertad sexual, derecho al aborto y autonomía sobre nuestros cuerpos. Las recientes jornadas «50 años, feminismos en revuelta» han recuperado esa memoria y nos han recordado algo fundamental: muchas de aquellas luchas siguen siendo necesarias hoy.
Porque ningún derecho está definitivamente conquistado cuando avanzan quienes pretenden recortarlo.
El aborto es un derecho reconocido legalmente, pero no basta con que esté escrito en una ley: tiene que poder ejercerse de forma real, libre, segura, gratuita y accesible para todas las mujeres y personas gestantes.
Seguimos encontrando desigualdades territoriales, barreras en el acceso a la sanidad pública y falta de
recursos. Los datos más recientes del Ministerio de Sanidad muestran que casi ocho de cada diez
interrupciones voluntarias del embarazo se realizaron en centros privados.
No queremos sólo derechos sobre el papel. Queremos poder ejercerlos.
Defendemos una sanidad pública que garantice el aborto en todos los territorios, sin desplazamientos
impuestos ni obstáculos innecesarios. Defendemos también educación sexual integral, anticoncepción
accesible y gratuita y una atención a la salud sexual y reproductiva libre de estigmas, tutelas y discriminaciones.
Y sabemos que estas barreras no afectan a todas por igual. La precariedad, el origen, la edad, la diversidad funcional o la identidad y expresión de género condicionan el acceso real a nuestros derechos.
Mientras la extrema derecha y los sectores reaccionarios intentan imponer su modelo de familia, su moral y su control sobre nuestros cuerpos, no vamos a retroceder.
Los derechos no se defienden delegando. Se defienden organizándonos, ocupando las calles y construyendo redes de apoyo y lucha.
No vamos a permitir que nadie decida por nosotras. No vamos a aceptar retrocesos en nuestra capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Este 28S nos sumamos a las movilizaciones feministas y hacemos un llamamiento a nuestra afiliación a
participar y a llenar las calles.
NI UN PASO ATRÁS.
Aborto libre, seguro, gratuito, universal y accesible.
Frente a quienes quieren decidir por nosotras: organización y lucha feminista.
