Y cuando las cámaras dejan de grabar…pasa lo que pasa.

Hace poco veíamos en la televisión imágenes de los disturbios

provocados por los piquetes según quienes informaban, pero sólo muestran a la policía golpeando y a las personas del piquete

tal vez defendiéndose como pueden de estos cimarrones de cinturón negro.

La verdad muy a

menudo es otra, mira estas imágenes y opina por tí mismo, la siguiente vez que veas este tipo de noticias, tal vez tendrás

otro punto de vista más amplio.

Artículo 6.6. del Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre Relaciones de

Trabajo.

«Los trabajadores en huelga podrán efectuar publicidad de la misma, en forma pacífica, y llevar a

efecto recogida de fondos sin coacción alguna.»

Información e intoxicación informativa

Al día

siguiente de una Huelga comienzan los bailes de cifras, en los medios se comenta que el seguimiento ha sido de un tanto por

ciento y se da a entender que el resto no está de acuerdo con los objetivos de la convocatoria.
Se olvidan añadir que

expresar tu adhesión a unos objetivos te supone un sacrificio económico que a muchísimas personas que están de acuerdo con

los objetivos, no pueden o les supone un daño económico que no pueden afrontar y no engrosan las cifras de participación.

También tienen por costumbre en muchas empresas contabilizar como plantilla que no secunda la huelga a aquellos trabajadores

que se encuentran en situación de baja, vacaciones o incluso a veces contabilizan como no huelguistas a los servicios mínimos

con lo que engordan aún más las cifras que les interesa.
Por otro lado siempre sale a la palestra el tema del daño que

sufren las personas afectadas por la huelga, pero olvidan recordar que el capital no necesita huelgas para conseguir sus

objetivos, ellos despiden, contratan en precario, llevan a cabo una reforma laboral por medio de los gobiernos que están bajo

la sombra de su poder económico, pero los trabajadores no tenemos otro medio de defendernos de sus ataques que la huelga, por

medio de la palabra hace tiempo que saben que no queremos pagar los platos rotos de su crisis, que las medidas son

calificadas por ellos mismos de «impopulares» por no llamarlas por sui nombre: canallada contra la clase trabajadora.
En

los medios siempre aparece el ciudadano que no puede coger el metro o el autobus, pero no verás apenas a las personas que

hacen huelga explicando porqué están en huelga, lo que interesa que quefe fiujada en la opinión pública son las razones

contrarias a la huelga.
El tema de los piquetes parece asociado a una especie de terrorismo incontrolado cuando es un

derecho siempre y cuando se ejerza de forma pacífica. Hace poco veíamos en la televisión imágenes de los disturbios

provocados por los piquetes según quienes informaban, pero sólo muestran a la policía golpeando y a las personas del piquete

tal vez defendiéndose como pueden de estos cimarrones de cinturón negro.
La verdad muy a menudo es otra, mira estas

imágenes y opina por tí mismo, la siguiente vez que veas este tipo de noticias, tal vez tendrás otro punto de vista más

amplio.
Artículo 6.6. del Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre Relaciones de Trabajo.
«Los

trabajadores en huelga podrán efectuar publicidad de la misma, en forma pacífica, y llevar a efecto recogida de fondos sin

coacción alguna.»
Artículo 315 del Código Penal (CP) que tipifica los delitos contra la libertad sindical y el

derecho de huelga – Título XV – dedicado a “los delitos contra los derechos de los trabajadores”.
“Serán castigados

con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses los que mediante engaño o abuso de situación

de necesidad impidieren o limitaren el ejercicio de la libertad sindical o el derecho de huelga”, añadiendo el párrafo

segundo que “si las conductas reseñadas en el apartado anterior se llevaren a cabo con fuerza, violencia o intimidación, se

impondrán las penas superiores en grado”.