Prospecciones de petróleo en las costas del País Valencià y Balears

Pruebas con ondas de sonido a 50 km de ibiza y Valencia, y a 28 km de las columbretes.

Las islas Columbretes, cercanas a Castellón, se verán afectadas por las prospecciones petrolíferas. / Manel
Las islas Columbretes, cercanas a Castellón, se verán afectadas por las prospecciones petrolíferas. / Manel

La sombra oscura de las prospecciones petrolíferas se proyecta sobre las costas del País Valencià y Balea­rs. La compañía Capricorn Spain Limited prevé realizar exploraciones de hidrocarburos a 50 kilómetros al este del puerto de Valencia, 28 kilómetros al sur de las islas Colum­bretes y 50 kilómetros al oeste de la isla de Ibiza. Actualmente el estudio de impacto medioambiental presentado por la empresa se halla en fase de información pública.

Grave impacto en el mar

Ecologistes en Acció del País Va­len­cià ha criticado la iniciativa por su impacto negativo sobre el medio natural. La organización denuncia que las prospecciones propuestas por la empresa equivalen a ir detonando cada diez segundos entre decenas y centenares de kilogramos de dinamita en mar abierto. El portavoz de Ecologistes en Acció, Carlos Arribas, ha resumido algunos de los motivos por los que la organización rechaza el proyecto: “Representa la continuidad de un modelo energético fosilista. Además, los impactos sobre el medio marino de las perforaciones y las extracciones, si finalmente se halla petróleo, serían muy serios, como ya se comprobó con la plataforma Ca­sablanca, frente a Tarragona, que ha tenidomúltiples vertidos de petróleo al mar”. A esto hay que sumar los efectos perniciosos sobre los mamíferos marinos y la pesca en la zona. Arribas recuerda que el área de prospección elegida se encuentra dentro de las Zonas Especialmente Prote­gidas para el Mediterráneo (Zepim) y “es una ruta migratoria de los cetáceos”, y la Dirección General de Sos­tenibilidad de la Costa y el Mar del Ministerio de Medio Ambien­te opina ahora que el área de exploración debería quedar fuera del Zepim.

La iniciativa de prospecciones en materia de hidrocarburos, llamada Campaña de Adquisición Sísmica 3D, será llevada a cabo por la compañía Capricorn Spain Limited en un área de 2.420 kilómetros cuadrados. Esta empresa, con domicilio social en Madrid, es la subsidiaria española de la escocesa Cairn Ener­gy PLC, una de las compañías europeas más potentes en la exploración de petróleo y gas. Capricorn Spain Limited tiene intención de realizar exploraciones similares en la Costa Brava.

El objetivo de la campaña, tal como aparece descrita en el BOE, es “confirmar posibles estructuras geológicas del subsuelo susceptibles de almacenar hidrocarburos y definir la profundidad y geometría (forma y tamaño) de dichas estructuras”. Para las exploraciones, la empresa tiene previsto utilizar “fuentes de sonido” (de aire comprimido) remolcadas por un barco a una profundidad de entre seis y siete metros bajo la superficie del mar, durante un periodo de 75 días. La fuente acústica emite una onda cada diez segundos, que se transmite por la capa de agua y parte del subsuelo. Los ecos se registran en hidrófonos colocados en cables de ocho kilómetros de longitud, que también son remolcados por la embarcación. Des­pués se procede al chequeo y a la interpretación de los datos.
Ecologistes en Acció del País Va­lencià ha denunciado las consecuencias sobre el medio natural del proyecto de prospecciones, y apunta que la zona de “adquisición de datos” se sitúa en las proximidades de 66 espacios naturales incluidos en la Red Natura 2000: a once kilómetros de la Reserva Natural de les Illes Colum­bretes; a 16 kilómetros del Parc Na­tural del Montgó y Cap de Sant Antoni; y a 14 kilómetros de l’Alma­drava. Además, una de las áreas de permiso con que cuenta la empresa (Benifaió) coincide con la delimitación de una futura Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) que tramita el Ministerio de Medio Am­biente, la plataforma y talud marinos del cabo de La Nao.
Los ruidos generados por los cañones de aire de las exploraciones “son potencialmente muy graves para los ecosistemas marinos, especialmente para los cetáceos y los recursos naturales, pero también para la pesca comercial y deportiva”, apunta la organización. Ecologistes en Acció alerta de que el proyecto establece el trabajo de forma continuada de varios barcos, cañones acústicos y cables (streamers) de ocho kilómetros
de longitud.

24 especies de cetáceos

Uno de los impactos más graves de las prospecciones de hidrocarburos será el cambio de comportamiento de los cetáceos, delfines y ballenas, entre otras especies. Diversos estudios científicos revelan el efecto negativo de las prospecciones sobre estos animales, unas consecuencias especialmente graves en el mar Medi­terráneo, donde se estima que existen al menos 24 especies de cetáceos. Los ruidos pueden llevar a que el animal no pueda detectar las presas para alimentarse, que entre en zonas de peligro o se pierda del grupo.Tam­bién, en el caso de una pérdida de audición permanente, los cetáceos pueden quedar incapacitados para comunicarse con sus congéneres y alimentarse. Además, durante las prospecciones se podría generar un desplazamiento masivo que se prolongaría meses o años. Pero también los sonidos afectarían a otras especies marinas. Ecologistes en Acció del País Valencià señala que existen también otras especies que se verían afectadas, como la ballena rorcual común –el segundo animal más grande– presente en la zona de las prospecciones y que coincidiría durante las pruebas sísmicas, sobre todo en las islas Columbretes.
Valencia