“Lo que ha ahorrado FNAC lo ha perdido en un solo día”

 La rebaja de condiciones laborales en la multinacional ha provocado un conflicto con impacto mediático.
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El pasado 23 de abril, sorprendentemente, más de 50 autores, entre los que se contaron Almudena Grandes, Juan José Millás o Enrique Vila-Matas, rechazaron firmar sus respectivos libros en las paradas habilitadas, y se sumaron así, en un ejercicio de solidaridad, a las protestas sociales de la plantilla del FNAC. El Día Internacional del Libro y Sant Jordi en Catalunya, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó una huelga en la FNAC-El Triangle –una tienda situada en Plaza Catalunya, en pleno centro de Barcelona– para protestar por las condiciones laborales y precariedad a las que desde hace tiempo se ven abocados los trabajadores de la empresa. Se trató de una iniciativa que en su momento dividió a la plantilla de FNAC-El Triangle y que fue rechazada por otros sindicatos, como la Unión General de Trabajadores (UGT), que consideraba que se trataba de algo demasiado arriesgado.

Ferran Moltó, delegado de CGT de FNAC-El Triangle y trabajador en la tienda, asegura que la huelga “fue un éxito” y que tanto la facturación de El Triangle como de La Illa-Diagonal (otra de las tiendas de la empresa en Barcelona) “bajaron de un modo importante ese día”. “No se llegó ni de lejos al cien por cien de las ventas”, anuncia.

Según cuenta Ferran Moltó, en el último año, FNAC ha reducido drásticamente el número de despidos. A cambio, “en los últimos dos años [2013 y 2014], cada mes de marzo FNAC nos aplica ‘un 41’, es decir, nos alarga un año más el copago del seguro médico privado”, cuenta Ferran Moltó, lo cual se traduce en una reducción salarial. Se refiere al reformado artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, que ha dado lugar a la reducción de las condiciones laborales siempre que existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Por la legislación laboral vigente, el seguro médico está dentro del salario, se integra dentro de las bases de cotización y determina las futuras prestaciones –por ejemplo, jubilación o desempleo–. Así, un trabajador que renuncia a su seguro médico, está renunciando a parte de su salario. “Todo esto es una rebaja salarial en toda regla”, dice Moltó. Para Moltó, el éxito de la huelga del pasado Sant Jordi radica en que “lo que ha ahorrado FNAC aplicando este último ‘41’ lo ha perdido en un solo día, el 23 de abril”. Por eso, satisfecho, dice: “Creo que, como mínimo, lo que hemos ganado es que FNAC se lo pensará mucho antes de aplicar otra medida que pueda molestar tanto a los trabajadores”. De momento, todavía están pendientes de una reunión con la empresa.

Condiciones laborales

Es sabido que las condiciones laborales de FNAC han empeorado mucho en los últimos años. Inicialmente, FNAC tuvo un cierto prestigio al contar con vendedores que estaban especializados en los productos que ofrecían. Ahora, explica Moltó, “los trabajadores son gente con escasa formación en producto”. Pero lo peor no es eso, sino la precariedad que sufren. “La contratación del personal es a tiempo parcial. Los únicos que tienen contratación a tiempo completo son los trabajadores más antiguos, los directivos y los mandos intermedios”, dice el delegado de CGT de FNAC-Triangle.

Ésta es una idea que secunda Íñigo Petri, también trabajador de FNAC en San Sebastián y miembro del sindicato ELA: “Más de la mitad de la plantilla tiene entre 15 y 30 horas semanales. Los horarios se distribuyen de manera bastante irregular y, por tanto, el trabajo no puede compatibilizar con otras cosas”. Así, las personas no pueden estar pluriempleadas. “Y es imposible realizar un proyecto de vida con 500 euros al mes”, se queja. Según Petri, la empresa alega que se atiene siempre a la legalidad, lo cual es cierto a raíz de la reforma laboral aprobada por el PP y secundada solamente por CiU en el año 2012.

Empresa con beneficios

Lo más paradójico es que se están produciendo todos estos excesos en un momento en que FNAC está obteniendo beneficios. “Todas estas medidas que nos ahogan las aplican ante ‘previsiones de pérdidas’. Son medidas de ahorro”, cuenta Ferran Moltó. Algunos de los puntos más destacados son la reducción de los días de indemnización por año trabajado en los contratos indefinidos: de 45 a 33. Además, hay muchos instrumentos legales para que las empresas puedan deshacerse de un modo u otro de sus trabajadores con 20 días de indemnización por año trabajado, con un máximo de nueve mensualidades. Paralelamente, desde que entró en vigor la norma, los empresarios pueden aplicar expedientes de regulación de empleo (ERE) sin necesidad de obtener el visto bueno de la autoridad laboral, algo que antiguamente era preceptivo.

En opinión de Moltó, FNAC hace esto no sólo por ahorro económico, sino también para favorecer la rotación de la plantilla e ir eliminando puestos de trabajo de antigüedad. “Un recuento hecho en el grupo de Facebook Fnac en Lucha eleva a unos 90 trabajadores los que han marchado de FNAC en las últimas semanas ante la posibilidad legal que les ha dado la última modificación para extinguir su relación laboral”, cuenta. Así, FNAC se evita despedirlos de un modo improcedente. “Lo que ha hecho FNAC es abrir la puerta para que aquellos que lo deseen puedan abandonar la empresa con tan solo 20 días de indemnización… Y la gente se marcha. Obviamente no se van sólo por el seguro médico, sino porque no aguantan más”, concluye Moltó.

Fuente Diagonal