«La Religión evaluable sólo busca frenar la desafección de la Iglesia».

Fernando Delgado,

portavoz de Europa Laica, denuncia que la medida que contempla la Lomce pretende atraer a los alumnos hacia la Religión

«para subir nota, como sucedía en el pasado».

A partir del curso 2014-2015, la asignatura de Religión volverá a contar para

hacer media igual que matemáticas, inglés o ciencias naturales. Con la eliminación de Educación para la Ciudadanía, será

obligatorio estudiar la materia confesional o bien su alternativa: Valores Sociales en Primaria y Valores éticos en

Secundaria. Fernando Delgado, presidente de Europa Laica, denuncia que los acuerdos del Estado con la

Santa Sede son el origen de este cambio y la «coartada perfecta» de los gobiernos, tanto de izquierdas como de derechas,

para no sacar la Religión de las aulas.   

Aznar ya intentó en 2002 que la asignatura de Religión volviese a ser

evaluable pero el PP perdió las elecciones y la ley que incluía ese punto no pudo llevarse a cabo. ¿Definitivamente ahora

los obispos han ganado la batalla?

El Concordato firmado entre el Estado español y el Vaticano en 1979 son la base de todo. Esos

acuerdos en materia educativa vulneran principios importantes de la Constitución y siguen vigentes. Ese es el problema que

hay en España. Esos acuerdos son la coartada perfecta para confesionalizar un montón de ámbitos y sobre todo la educación,

que es lo que más interesa a la Iglesia. La religión que hay en la inmensa mayoría de escuelas de titularidad pública es la

católica, pero también se están introduciendo otras confesiones, como la islámica o la evangélica. Se están introduciendo

elementos de catequesis religiosos que nada tienen que ver con el proceso educativo de desarrollo intelectual y humanista

de los alumnos.

El PSOE pudo haber cambiado las cosas cuando estuvo en el poder y no lo hizo.

¿También a la izquierda le vale esa cortada?

Totalmente. Los partidos de izquierda no han sido capaces de sacar la religión de las aulas ni de

quitar los símbolos religiosos de la escuela. Cuando el PSOE elaboró la ley de Educación actual, en sustitución de la LOGSE,

debería haber sacado la religión del horario lectivo y haber provocado la anulación con los acuerdos de la Santa Sede de

1979.

¿Qué implica que Religión compute académicamente y se cree una materia alternativa que también tenga

valor académico?

El

problema es que, como en la alternativa a la Religión se estudian valores éticos y universales, los niños que cursen esta

materia no van a aprender ni a desarrollar esos valores. Van a desarrollar solamente los valores de la moral católica y hay

sentencias del Tribunal Constitucional español y de otros tribunales constitucionales europeos que dicen que no puede haber

una asignatura con contenido alternativa a la religión porque se perjudica, en este caso, los niños que van a clase de

religión. Por lo tanto, esa alternativa que plantea el Partido Popular es de difícil encaje dentro de nuestro marco

constitucional y si al final sale adelante, habrá que recurrirla al Tribunal Constitucional.

¿Cree que se

apuntarán más estudiantes a Religión o a la materia alternativa?

Cada vez hay menos estudiantes que eligen ir a la clase de Religión,

por eso los obispos y el PP han elaborado esta medida, para cambiar la tendencia y tratar de poner remedio a la desafección

de la Iglesia. Porque piensan que puede haber chicos que pidan ir a Religión para subir nota, que es lo que sucedía en el

pasado. Porque es el negocio. Las personas que imparten Religión son personas designadas por los obispos que lo que quieren

es que vayan muchos alumnos a Religión para no perder su puesto de trabajo. Es una huida hacia adelante porque la ciudadanía

cada vez está más desapegada a las corporaciones religiosas de cualquier naturaleza.

¿Usan la

educación como instrumento para subsistir?

Las confesiones religiosas necesitan más de un instrumento para subsistir. Por un lado, la parte

simbólica, que la mantienen en España a pleno rendimiento incluso con los crucifijos delante de los ministros que juran o

prometen. También está la parte económica, es decir, el dinero que recibe la Iglesia Católica por parte del Estado, en

exenciones tributarias y en dinero directo. Y luego está lo más importante, que es la educación, que no sólo es que tengan

a unas personas haciendo proselitismo religioso en escuelas de titularidad pública, sino también colegios católicos

financiados con fondos públicos, cosa que no tiene ningún sentido en un estado democrático. De hecho, España es el único

país de la OCDE que financia al 100% colegios dogmáticos religiosos.

¿Hay margen de maniobra para evitar esas

modificaciones?

Hay

margen para volver hacia atrás. La Lomce entrará en vigor en el curso 2014-205, y en esa época va a haber procesos

electorales en este país. Esperemos que el PP no los gane y no se ponga en práctica esta ley, que roza principios

constitucionales en el ámbito confesional y en otros, por ejemplo, con las competencias de las comunidades autónomas, la

financiación pública de centros que segregan por cuestión de sexo o la eliminación de la asignatura de filosofía para que no

haya un desarrollo del conocimiento humanista en Secundaria. Por tanto, el margen de maniobra es recurrir la ley al

Tribunal Constitucional y que el PP pierda las elecciones y una mayoría parlamentaria distinta cambie las

cosas.