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CGT vuelve a denunciar otra nueva cesión ilegal de trabajadores en EMT València

CGT denuncia la cesión ilegal de los trabajadores adscritos a la plantilla de la empresa contratista Viriato Seguridad SL, que prestan sus servicios como expendedores de gasoil en los centros de trabajo de EMT: Cochera Depósito Sur (San Isidro) y Depósito Norte de EMT.

La sección sindical de CGT en EMT València denuncia que “EMT en vez de sacar a concurso una convocatoria de 40 peones de limpieza acordada desde el año 2019 para cubrir los puestos que están subcontratados, ha vuelto a contratar de manera ilegal un servicio de peón nocturno por medio de una empresa llamada Seguridad Viriato para realizar el trabajo de expendedor de autobuses”. Además denuncia la organización anarcosindicalista “desde el día 10 de diciembre de 2021 contrató los supuestos servicios de la empresa Viriato Seguridad para realizar las tareas propias de EMT SAU, como son las tareas de expendedor de gasoil de autobuses en los dos depósitos de San Isidro y Deposito Norte, que desbordan de forma manifiesta las previsiones contenidas al respecto en el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores”.

Seguridad Viriato no puede ceder trabajadores a la EMT, ya que no es una ETT y su objeto social hace referencia a aquellas actividades empresariales vinculadas a las actividades de seguridad privada, no al servicio de mantenimiento de servicios auxiliares de limpieza y repostaje de gasoil. “Su trabajo en EMT no consta de una obra o servicio, más bien una total disposición que tienen de estos trabajadores de la contrata por parte de EMT” informan desde CGT quienes explican que “los empleados deberían conocer perfectamente la obra o servicio que van a realizar, pero se da la circunstancia de que, al comienzo de su primera jornada de trabajo, los trabajadores no conocían las instalaciones, ni las tareas que iban a efectuar, lo que evidencia que no habían sido formados, ni preparados en materia de riesgos laborales en función a la evaluación de riesgos del puesto de expendedor de gasoil de EMT”.

Dos trabajadores de Viriato Seguridad abandonaron la EMT, negándose a realizar las tareas de expendedor explicando que ellos eran vigilantes de seguridad y que no iban a expender gasoil, lo que según la sección sindical de CGT “evidencia claramente que no fueron formados para realizar esas tareas, simplemente fueron puestos a disposición de EMT”.

La empresa Viriato Seguridad SL tiene su propio convenio de empresa, CGT afirma que no conoce si existen pliegos de condiciones de contrato con la EMT. Según la ley de contratos del sector público en las empresas adjudicatarias deberán aplicar el convenio del sector y no el de empresa, por lo que se debería como mínimo respetar las condiciones establecidas en el convenio del sector de limpiezas y edificios de la provincia de València, o aplicar el convenio de EMT con relación al puesto de peón de mantenimiento flota, intentando evitar una reducción en las condiciones laborales en la adjudicación de contratas en el sector público.

Además, EMT ha firmado otro contrato de servicio de limpieza de autobuses con la empresa CLECE, por un tiempo mínimo de dos años, prorrogables a dos más, por lo que desde CGT aseguran “va a continuar la precariedad, los bajos sueldos y el incumplimiento de los convenios sectoriales se seguirá dando en EMT”. La organización anarcosindicalista expone que “EMT no cumple sus obligaciones de control, desde las distintas direcciones de EMT no se ha llevado nunca una fiscalización de las condiciones laborales de estos trabajadores, existen condiciones pésimas en la que la plantilla subcontratada ha trabajado en condiciones de explotación, con horas nocturnas camufladas, sin cobrar los festivos, ni nocturnidad, sin cotización de horas, en la que los contratos de 15 días se han concatenado para poder tener a las trabajadoras con miedo a no ser renovadas, por lo que rara vez han protestado por sus condiciones y cuando lo han hecho han extinguido sus contratos”.

CGT denuncia que “en las administraciones o empresas públicas, se lavan las manos en cuanto no se cumplen los derechos laborales en sus empresas contratistas, solo hay que ver el nulo compromiso de incluir cláusulas sociales en las licitaciones de los contratos de servicios de limpieza o mantenimiento”. La limpieza, o el mantenimiento solo son algunos de los trabajos prestados anteriormente por empleados públicos y ahora realizados por empresas privadas “sin que haya supuesto mejores condiciones laborales, una mayor calidad del servicio, o un abaratamiento del coste” indican desde la organización anarcosindicalista quienes también afirman que “el personal subcontratado en EMT no sale ganando con esta situación, los salarios que les corresponderían si estuvieran contratados directamente por la empresa serían más elevados y en lugar de trabajo estable, lo que encuentran habitualmente son unas condiciones laborales de absoluta precariedad y la calidad del servicio no aumenta”.

La sección sindical explica que “el beneficio empresarial a costa de la precariedad es mayúsculo, así que no es de extrañar que las empresas que viven de las externalizaciones de servicios públicos, hayan proliferado por doquier”. En lo que se refiere a la EMT, “la degradación ha llegado de la mano de las privatizaciones y externalizaciones, los cambios constantes en el área técnica han sido vertiginosos, la plantilla de peones de limpieza de EMT baja al mínimo y la subcontratación sube, por lo que están trabajando en la misma EMT grupos con distinta escala salarial, distintos derechos y convenios” indican fuentes de la organización anarcosindicalista.

Y lo peor, afirman desde CGT, llega cuando se descubre por parte de la Inspección de Trabajo irregularidades como la cesión ilegal de las empresas de limpieza Covamur y Ballester, “que primero explotaron a los trabajadores, después dejaron de pagar parte de las cuotas a la seguridad social de esos trabajadores, y una empresa pública como EMT, que debería haber fiscalizado todo y asumir su responsabilidad, acaba dándole un apretón a la soga de estos trabajadores y trabajadoras, primero negando la cesión ilegal por medio de alegaciones al acta de infracción, y después eliminando con prisas la concesión que tenía en 2013, con lo cual los doce trabajadores fueron despedidos sin indemnización y sin la posibilidad de ser subrogados por EMT, con lo que nos les ha quedado otra que la presentación de demandas en los juzgados”.

Desde CGT “llaman a todo el consejo de administración, para que no pongan el foco de atención en los montantes económicos por el que ha sido multada la EMT, 150.000 euros y 350.000 en cotizaciones de esos trabajadores, de las obligaciones no se deberían eludir, por su supuesta preocupación por la ciudadanía deberían anteponer los derechos de estos trabajadores cedidos ilegalmente, a sus guerras políticas y sobre todo atajar de una vez las situaciones de precariedad y explotación en EMT, de las cuales hemos visto que algunos no denuncian ni siquiera estando en la oposición”.

La sección sindical de CGT en EMT afirma que “2021 se está viviendo en los talleres como el año de más conflictividad en el Área Técnica, donde se están perdiendo derechos constantes por incumplimientos de acuerdos, abusos de autoridad en cuanto a modificaciones sustanciales de las condiciones laborales, cambios de calendarios y vacaciones, promociones internas incumplidas, dobles escalas salariales y un largo número de conflictos pendientes en juzgados que hace cada vez más insostenible la situación laboral en Talleres y que previsiblemente acabarán en movilizaciones por parte de este colectivo.