Campaña contra la represión en Correos.

En el actual escenario de liberalización postal e incipiente privatización de Correos (adscrita

recientemente a la SEPI , Sociedad encargada de desmantelar el sector público), l@s 58.000 trabajador@s entre funcionari@s,

laborales y eventuales, son utilizad@s como meras herramientas en un momento de metamorfosis que implica una mayor

productividad y competitividad y que para colmo debe gestionar una amplia jerarquía de “responsables” escasamente

preparados, pero bien aleccionados.

Ni l@s sindicalistas honest@s ni l@s

militant@s comprometid@s tienen cabida en este nuevo modelo de empresa, el objetivo por tanto consiste en

neutralizarlos. 

A base de represión, hostigamiento, presión extrema, coacciones,

todos ellos métodos arcaicos pero que suelen ser efectivos, persiguen conseguir un efecto ejemplarizante altamente

disuasorio. Son muchos los expedientes abiertos, las sanciones cumplidas, los despidos ejercidos con total impunidad por

parte de la empresa. De poco sirve que la justicia posteriormente repare los daños causados, cuando previamente se han

asumido los costes económicos y emocionales de una falta grave o muy grave, o cuando un despido declarado improcedente por

los tribunales no constituye motivo suficiente de readmisión.

Poco a poco esta forma de gestionar Correos ha contaminado la atmósfera laboral y calado en la

dignidad del colectivo, desquebrajándolo y amedrentándolo. No se respetan ni los más elementales, derecho de huelga,

derechos reconocidos por convenio, derechos reconocidos por el EBEP, derecho a la libertad sindical…, se inventan

artimañas y tretas para crear incertidumbre y dudas sobre todo aquello que es nuestro y por lo que tanto tod@s hemos luchado

y peleado.

Los datos hablan por sí

solos, a fecha 8 de mayo se han abierto ya 110 expedientes disciplinarios, más de uno al día, Nunca son tenidas en cuenta

las pruebas que en su defensa aporta el expedientad@ cometiéndose múltiples irregularidades por parte de los instructores,

que responden a una política de empresa preconcebida. Y así año tras año se repiten el mismo número, lo que supone que en

los últimos cinco se han sancionado a más de 1000 trabajador@s, sin contabilizar las faltas leves. Una estrategia

represiva, diseñada metódicamente y cuyo objeto consiste en mantener y acrecentar el terror entre el colectivo, aumentando

y justificando las sanciones, en base a la aplicación de un sistema disciplinario cada vez más hostil para el

trabajador@.

Claudicar frente a estas

formas de gestión significa dar por perdidos todos los avances conseguidos por la clase trabajadora en estos últimos años,

lo que supondría una irresponsabilidad por parte de CGT. El Sindicalismo se ve sometido en estos tiempos que corren, a la

persecución de un sistema que para perpetuarse, debe aplastar a su paso todos los obstáculos que se interpongan en su

camino, con el fin último de salvaguardar los intereses de unos pocos en detrimento de la mayoría. Esta actitud, entendemos

que no tiene otro objeto que hacer tambalear los cimientos de CGT, un sindicato legitimado por los trabajador@s, por ello

esta realidad motiva nuestra reacción que se hace tan necesaria como imprescindible, para salvaguardar los intereses de l@s

mism@s.

Afiliad@s y delegad@s de CGT,

nos manifestaremos para denunciar el atropello constante a los derechos de la plantilla postal en general, y los compañer@s

y representante sindicales de CGT en especial.

Es por ello que os pedimos la máxima

colaboración y participación en las concentraciones y manifestaciones convocadas a nivel provincial entre los días 25 y 29

de Junio, así como entre el 9 y 13 de Julio, contra la represión y en favor de la libertad sindical. Porque si nos tocan a

un@ nos tocan a tod@s.

Sindicato Federal

de Telegrafos y Correos