Sábado, 21 de marzo a las 19:00 horas, desde la plaza del Ayuntamiento de València
Los conflictos armados no son inevitables, son el resultado directo de un sistema basado en la dominación, la acumulación de riqueza y la competencia entre poderes. Son los propios Estados, las fronteras que nos imponen y los intereses económicos de las élites quienes generan la guerra, mientras la personas trabajadoras somos los que sufrimos las consecuencias devastadoras.
Desde CGT denunciamos el papel de los gobiernos en estos conflictos y a la industria armamentística que convierten la guerra en un negocio. Los distintos gobiernos recortan nuestros derechos mientras multiplican la inversión en la industria militar reforzando un sistema que necesita de la violencia para seguir manteniendose.
Ante el poder, nosotras apostamos por la auto organización, el apoyo mutuo y la solidaridad internacional entre los pueblos. No reconocemos las fronteras y mucho menos cuando hablamos de la dignidad, de la justicia y de la libertad de los pueblos del mundo. Reivindicamos el derecho de los pueblos a vivir sin imposiciones, a decidir su presente y a construir su futuro. Luchamos por una sociedad sin jerarquías, sin Estados y sin estructuras que perpetúen esa violencia que aviva el odio y nos aboca a la muerte..
Desde CGT hacemos un llamamiento a la sociedad para que desobedezca a la maquinaria de guerra: a no colaborar con ella, a cuestionarla y a organizar alternativas desde abajo. La paz no vendrá de tratados entre gobiernos, sino de la construcción colectiva de relaciones libres, igualitarias y solidarias.
Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases.


