Queremos un presente y un futuro con fuentes de energía renovables, locales y más democráticas, para frenar el cambio climático, garantizar la seguridad de suministro y alcanzar la soberanía energética.
La energía nuclear es un obstáculo para un futuro más estable, fiable y seguro. Exigimos que, al acabar 2035, no haya ninguna central nuclear funcionando en la Península Ibérica, y que Almaraz sea la primera en cerrar en 2027.
No queremos:
- Seguir soportando los costes y los riesgos que conllevan las centrales nucleares.
- Un sistema energético que perpetúa el poder en unas pocas manos.
- Ser cómplices de la guerra de Putin comprando combustible nuclear.
- Seguir acumulando residuos radiactivos cuya gestión acabaremos pagando.
- Subvencionar la energía nuclear.
Exigimos al Gobierno que se cumpla el calendario de cierre
¿NUCLEARES? ¡NO GRACIAS!




