Home / Formació / Sobre la necesidad de hablar en Esperanto.

Sobre la necesidad de hablar en Esperanto.

http://www.gazetotekolanti.com/espe/mondo.gif“Eble por neniu en la mondo nia demokrata lingvo havas tian gravecon, kiel

por la laboristoj, kaj mi esperas, ke pli aŭ malpli frue la laboristaro estos la plej forta apogo de nia afero. La

laboristoj ne sole spertos la utilon de Esperanto, sed ili ankaŭ pli ol aliaj sentos la esencon kaj ideon de la

esperantismo.
“Quizás para nadie en el mundo

nuestra democrática lengua tenga tanta importancia como para los trabajadores, y espero que más o menos pronto sean los

trabajadores el apoyo más fuerte de nuestro movimiento. Los trabajadores no sólo experimentarán la utilidad del Esperanto,

sino que también, más que los demás, sentirán la esencia y la idea del esperantismo.”

L. L. Zamenhof, iniciador del Esperanto en carta al “Der Arbeiter Esperantist”

(1910)

Os preguntaréis porqué no os hablo

en ruso, sino en Esperanto; quizá os digáis que puesto que tenemos un congreso nacional y todos, o al menos casi todos sus

participantes comprenden muy bien la misma lengua, que es mucho más natural hablarles en esa lengua. Existen, no obstante,

importantes razones para elegir para mi discurso esta lengua, por la que luchamos y por la que nos hemos

reunido.

Nuestros

congresos, no sólo los universales, sino también los nacionales, tienen ante todo un significado instructivo y educativo.

Los esperantistas, repartidos por diversas ciudades y pueblos, se reúnen en más o menos gran cantidad para escuchar nuestra

lengua, para controlar la exactitud de su aprendizaje de la lengua, si la comprenden bien, para comparar su propia manera

de hablar con la de los esperantistas más expertos. Cuando después vuelven a casa no sólo hablan mejor, sino que normalizan

el uso de la lengua, y gracias a nuestros congresos ya se habla Esperanto exactamente igual no sólo en los más lejanos

rincones de este país apartado, sino en los lugares más dispares del globo terráqueo. Ya ahora, cuando se oye a un buen

orador esperantista, se puede adivinar a que nación o tierra pertenece. La plena vida autonómica de nuestra lengua, con su

espíritu propio, no imitado ni copiado, siempre se fortalece cada vez más, como si cada esperantista del mundo viviese codo

con codo en un pedazo pequeño de tierra.

No menos importante es el significado educativo de los

congresos esperantistas. Los esperantistas aislados, que nunca han tenido la posibilidad de aplicar en la práctica lo que

han aprendido, a menudo dudan si efectivamente con el Esperanto uno puede hacerse comprender a la perfección. Incluso

dentro de lso grupos esperantistas uno a menudo no se atreve a hablar en Esperanto, balbuce, prefiere hablar en su lengua

nacional, y según la poca decisión del discurso, así es la indecisión de la propaganda, puesto que los esperantistas

balbucientes a pesar de su buena voluntad no pueden liberarse de su temor de que quizá el Esperanto es un asunto más teórico

que práctico. Pero cuando el banbuciente viene al congreso, donde tiene la posibilidad de escuchar a oradores esperantistas

buenos y expertos, cuando se convencen con sus propios ojos y oídos de la hermosura y fluidez del discurso en Esperanto, se

entusiasma, ve que trabaja por algo vivaz y vitalizador, y vuelve a casa con nuevo valor y energía. Nuestros congresistas,

no sólo los unviersales, sino también los locales, así se educan como luchadores convencidos y por lo tanto entusiasmados

por nuestro asunto.

Estos son los motivos principales pr los que en nuestros

congresos no sólo en los unviersales, sino también e los nacionales o regionales, se debe hablar no sólo sobre el

Esperanto, sino también en Esperanto.

L.L. Zamenhof

(de un discurso en San Petersburgo, en 1910)